Pocas prendas pueden representar mejor la cultura urbana que las sudaderas con capucha, hoodie, como se les conoce en inglés. Es símbolo de la reivindicación, de lo contestario y hasta en algunos medios se le identifica con prácticas ilegales.

Al igual que el vaquero en 1870, nació a fin de cubrir una necesidad de un colectivo laboral. Y al igual que el vaquero, se ha convertido, con el correr del tiempo, en algo más por el uso que determinados colectivos han hecho de ella. La historia se remonta a la década de los 30 del siglo pasado cuando la firma norteamericana Champion ® confeccionó una prenda destinada a protección adicional contra las inclemencias del tiempo en entornos industriales. La capucha era un elemento adicional a la sudadera convencional, protegiendo la cabeza contra el frío y la lluvia. Al igual que el vaquero, y sin saber cómo, cuándo ni por qué, se convirtió en prenda identificativa de grupos marginales: grafiteros, punks, skaters y posteriormente gente del entorno de hip/hop.

Estos grupos tienen en común en que quieren mostrar su inconformidad con el orden establecido y han querido hacerlo haciendo un uso diferente, no exento de polémica, del entorno urbano.

Hay otros hechos que han contribuido a esto, generalmente ligados a la cultura norteamericana. En 2012, el joven afroamericano Trayvon Martin, de diecisiete años, fue abatido en su vecindad al dispararle un vecino por ser negro y llevar una sudadera con capucha, lo que inmediatamente le convertía en sospechoso y abría de nuevo la enorme brecha social ligada al racismo en Norteamérica. ¿Qué hubiera pasado si el joven vistiera de traje o llevara corbata? Algún periodista, por cierto de origen latino, se atrevió a sugerir su culpabilidad por este hecho, levantando tal polémica que se vio forzado a pedir perdón por semejante desatino.

En el caso de Martin, gestos como el de LeBron James y el equipo de baloncesto en el cual jugaba, el Miami Heat, se hicieron virales al posar para una famosa fotografía vistiendo esta prenda en apoyo de Martin.

Para muchos, la sudadera con capucha se ha convertido en un símbolo de la injusticia social. Para muchos norteamericanos, el usar una sudadera con capucha se convirtió en una manera de mostrar su disconformidad, primero por una decisión inicial de no presentar cargos contra Zimmerman, el autor de los disparos, y, segundo, por mostrar su apoyo a Martin y poner así de manifiesto su protesta contra estereotipos sociales raciales.

La polémica ha seguido, llegando a prohibirse explícitamente en el código de vestir de muchas escuelas secundarias en EE. UU. y seguir afianzándose la percepción de que es una prenda asociada a bandas urbanas de delincuentes, generalmente afroamericanas.

Lo cierto es que la sudadera con capucha es actualmente usada por grupos étnicos de muy diversa índole, sin importar religión, sexo, raza o proveniencia geográfica. Lo importante es la proyección que hacemos sobre el portador de dicha prenda de todos los prejuicios asociados.

Otros han querido hacer uso de esta prenda, explotando su carácter contestario y no hay nada de malo en ello. 19th Code pretende reivindicar el uso rebelde de esta prenda, ligándolo a la moda, dándole un giro diferente en otra vuelta de tuerca donde se conjuguen protesta, diseño innovador, arte urbano, reivindicación y llamada de atención sobre derechos universales que están siendo vulnerados. Todo ello en un soporte reinventado, redefinido y que te permita seguir expresándote.

El espíritu de Martin y Floyd trasciende el espacio cultural y geográfico y su reivindicación puede servir para poner de manifiesto tu disconformidad con la injusticia cualquiera que esta sea y allí donde ocurra.

Te invitamos a conocer cómo, con nuestras prendas, puedes expresar tu postura frente a esta situación.

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